Las Implicaciones Académicas ante el Plan de Flexibilidad: Miguel A. Varela Pérez, 11 de sep 2014

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Como se ha indicado en otros escritos sobre temas relacionados, y a modo de repaso, en el año 2001 a la Ley ESEA se le incorporan cambios significativos bajo la No Child Left Behind Act (NCLB). Dicha disposición legal implicaba el que todos los estados y territorios que recibían fondos federales estaban obligados a cumplir con los requerimientos de la misma. Algunos de estos requerimientos impactaban de forma directa o indirecta los componentes curriculares y académicos. Uno de los requerimientos académicos de mayor impacto era el relacionado a la exigencia de que todas las escuelas tenían, para el 2014, que alcanzar el cien (100) porciento de proficiencia académica, en otras palabras, todos los estudiantes examinados con un sistema estandarizado de pruebas en las áreas de lectura y matemáticas en los grados 3, 4, 5, 6, 7,8 y 11 tenían que dominar las metas académicas de las asignaturas que atendían lo antes mencionado. Bajo la premisa anterior los estados y territorios serían los responsables de establecer estándares académicos rigurosos sobre lo que cada niño debe saber y aprender en lectura, matemáticas en el nivel elemental y el secundario. Afortunadamente Puerto Rico cumplió con este requerimiento y todas las cartas circulares de los programas académicos fueron alineadas a la enseñanza con los estándares, incluyendo, aunque no en forma compulsoria, con el uso de los mapas curriculares.

Como se indicara previamente, la Ley NCLBA requería que para el año 2014 el cien por ciento de los estudiantes fueran proficientes en lectura y matemática, esta realidad estaba lejos de ser alcanzada lo que llevaba a que el número de escuelas en plan de mejoramiento siguiera aumentando, aun con los diferentes modelos implantados en las mismas, fueran bajo la modalidad Schoolwide o TAS. Preocupados por el posible incumplimiento del 100 % de proficiencia, y ante la presión de los diferentes estados, el Departamento de Educación Federal, a través de su Secretario Ann Duncan, abre la posibilidad de incorporar cambios administrativos a la Ley NCLBA. De esta manera en el año 2011 el Secretario de Educación de los Estados Unidos informa a los estados y territorios la alternativa, en forma voluntaria, de someter planes para con dispensas que les permitiera reformular sus estrategias de reforma escolar para atender el problema de aprovechamiento académico. Ante esta iniciativa federal, el Departamento de Educación de Puerto Rico procedió a someter un Plan de Trabajo denominado Plan de Flexibilidad. El Departamento de Educación Federal requería que el Plan de Flexibilidad a ser sometido tenía que estar regido por cuatro principios guías. Finalmente, luego de diversas evaluaciones y correcciones por parte del Departamento de Educación Federal, el Plan de Flexibilidad es aprobado en el año 2013, iniciando su implantación en forma parcial, ya en el 2014 comienza a dársele forma a su implantación. Como se indicara anteriormente, el Plan de Flexibilidad está fundamentado en cuatro principios básicos; Expectativas Postsecundarias y Profesionales para todos los Estudiantes, Sistema Diferenciado de Reconocimiento, Rendición de Cuentas y Apoyo, Apoyo a la Instrucción y el Liderato Efectico y Reducción de la Duplicación y la Carga Innecesaria. Los Principios de Flexibilidad tienen que estar enmarcados en los siete (7) Principios de Cambio Radical (TurnaroundPrinciples), según lo establece la Sección 1003(g)(4) y la definición de una Escuela Tier I en la Sección I.A.3 del School Improvement Grant (SIG) que permite al DEPR asignar fondos SIG para implantar uno de los cuatro modelos SIG en cualquiera de las Escuelas Prioridad que cumplan con el documento ESEA Flexibility. Los Principios de Cambio Radical son los siguientes; Liderazgo firme, Maestros y Maestras Eficaces, Rediseño del horario escolar, Programa académico alineado y riguroso, Uso de datos para el mejoramiento continuo, Ambiente seguro para el aprendizaje y Participación de la familia y la comunidad.

Para propósitos de este trabajo se enfatizará en el Principio 1 y 2: Expectativas Postsecundarias y Profesionales para todos los Estudiantes, Sistema Diferenciado de Reconocimiento, Rendición de Cuentas y Apoyo ya que están relacionados al aprovechamiento académico. Enmarcado en los Principios del Plan de Flexibilidad, y ante el nuevo escenario, el Departamento de Educación de Puerto Rico se vio en la obligación de desarrollar una misión y visión para atender el componente académico, de acuerdo con las exigencias del plan presentado. La visión desarrollada por el Departamento de Educación de Puerto Rico, en respuesta al Plan de Flexibilidad es y cito, “asegurar que cada estudiante del sistema público del país domine las áreas de contenido básico, de tal forma que al graduarse de la escuela superior haya desarrollado el conocimiento y las destrezas necesarias para ser exitoso en la universidad o en una carrera profesional; propiciar que nuestras escuelas sean escenarios académicos pertinentes con la ayuda de una administración eficaz y eficiente que hace el mejor uso de los servicios y recursos existentes; formar ciudadanos con las competencias y destrezas que los hagan partícipes de manera activa y democrática en su comunidad, dentro de un marco de conducta ética, como aprendiz continuo y comunicador efectivo y emprendedor, para insertarse en los cambios sociales, políticos, económicos,  culturales y tecnológicos del País”. De igual manera se desarrolló una misión. Ante este nuevo escenario cada escuela en el sistema público de enseñanza estará obligada a reformular su misión y visión. Implica, por lo tanto, que las comunidades escolares inicien el proceso de consulta y colaboración entre sus integrantes para actualizar su misión y visión ante la realidad del Plan de Flexibilidad.

Es evidente que bajo las nuevas condiciones se incorporan una serie de cambios para manejar el aprovechamiento académico y desarrollar reformas urgentes. Uno de los cambios, a mi juicio de mayor relevancia, es el relacionado a nuevos estándares alineados a los Common Core State Standards (CCSS). Conlleva el que cada facilitador y docente, incluyendo al director escolar, que por su naturaleza es el líder escolar, domine el uso de los estándares y los mapas curriculares como mecanismo de enseñanza. Estos son los criterios de contenido que serán usados para evaluar al estudiante, son guías que dirigen lo que el estudiante debe dominar, cuándo lo debe dominar y qué debe hacer con lo que se le enseña. Los Distritos Escolares y sus escuelas tienen que iniciar un Plan de Capacitación Profesional dirigido a apoderar a cada maestro de las nuevas herramientas de trabajo, su dominio se traducirá en efectividad y por ende en el aumento en aprovechamiento académico en cada estudiante, la razón de ser de todo sistema educativo. Sin embargo, dicho Plan de Capacitación no se puede desarrollar en el aire, tiene que partir de un buen estudio de necesidades en el que se identifiquen las verdaderas prioridades de cada componente. No vasta con transmitirles a los maestros una información fría del qué, es urgente, necesario y compulsorio que se le complemente con el cómo. Al maestro, como un aprendiz eterno, además de brindarle la información, que es importante, hay que decirle cómo se usa esa información, ese contenido, cómo se aplica, cómo se lleva a la realidad de la sala de clases para atender las diferencias individuales y el pluralismo que hay en la sala de clases. Hay que brindar talleres activos, prácticos y dinámicos, dirigidos y complementados por el modelaje y la demostración, lograr que el maestro le vea sentido, pertinencia a lo que se le presenta, que vea que aun en la rigurosidad, los nuevos enfoques y documentos van dirigidos a facilitarle el trabajo, a complementar el proceso enseñanza aprendizaje. Hay que dirigir su desarrollo profesional con el nombramiento de maestros mentores que hayan probado altas ejecutorías en la enseñanza, hay que brindarle una buena asistencia técnica, un buen programa de “coaching”, un buen programa de intervención. Si lo anterior se logra, el maestro ha de aceptar la innovación y será convencido de que es parte de la transformación, que es parte del equipo, no uno más en el equipo.

Otro elemento importante que es parte del Plan de Capacitación y que requiere para que toda metodología sea efectiva, es el referente al éxito que el maestro tenga en lograr los resultados, producto de lo que planificó. Planificar el aprendizaje conlleva conocer lo qué se va a enseñar, cómo se va a enseñar, a quién se le va a enseñar, qué quiero lograr, cuándo lo quiero lograr y a qué nivel lo quiero lograr. Por lo tanto, el componente académico, ligado a los estándares, expectativas y mapas curriculares, no se puede desligar de una planificación efectiva. Los diferentes teóricos de la metodología de la enseñanza coinciden en la importancia de la planificación en el proceso enseñanza aprendizaje. Coinciden, además, en que este es un proceso sistemático, secuencial en pasos, que va dirigido al descubrimiento, en el que tanto el maestro como el estudiante participan y tienen roles específico. Nadie puede entrar a una sala de clases sin haber planificado, es un proceso atado e inherente a enseñar, no solo al enseñar, diría a todo lo que se hace desde que uno se levanta hasta que se acuesta, peor aun, hasta en el sueño se planifican las ideas. Así que la planificación que haga el maestro, junto al pleno dominio que tenga de los estándares, expectativas, mapas y los componentes medulares de la metodología, determinará a largo plazo su efectividad en diferentes escalas. Es importante que la planificación debe ir dirigida a facilitar, tiene que ser un medio que contribuya a que el maestro pueda poner en ejecución su enseñanza, que le permita diagnosticar el aprendizaje, enamorar al estudiante, involucrarlo en el drama de aprender, desarrollar en el estudiante interés en descubrir, clarificar las dudas en contenido, consolidar el conocimiento, llevar al estudiante a aplicar lo aprendido a situaciones análogas o nuevas y, de esa manera, poder evaluar lo que se aprende, al fin de cuenta el nivel en que sus estudiantes aprendieron le debe servir como métrica, en forma general, de la calidad de su enseñanza. Si se parte de lo anterior, la planificación tiene por obligación que incluir unos componentes básicos. Uno de esos componentes es el objetivo educacional, operacional o instruccional. Este objetivo, por regla general, tiene que tener la situación, en la que se observa al objeto, el verbo de acción o conducta observable, independientemente el teórico usado o modelo de enseñanza usado y el nivel de adecuacidad. Es en el objetivo el lugar en el que la planificación toma forma, es el elemento que me indica a qué nivel se logra lo que planifico, es el elemento en el que se debe observar, directa o indirectamente, el reflejo de los estándares con sus expectativas y el nivel de incorporación del mapa curricular. Si ese objetivo no se desarrolla en forma clara, el fundamento académico comienza a tambalearse, no hay espacio para que en esta etapa se cometan errores, que a la larga dan al traste con todo lo que quiero enseñar para que el sujeto llamado estudiante lo aprenda bien o mal. Otro elemento son las actividades educativas o instruccionales. Las mismas tienen que guardar relación directa con el objetivo redactado, no puede haber divorcio entre ambos elementos. Cada actividad debe ir dirigida a pasar al estudiante por diferentes niveles de entendimiento, de reto en su pensamiento, dirigida a ubicar al maestro, en forma continúa y a determinar si el aprendizaje se está dando en forma efectiva. Cada actividad lleva al estudiante a la secuencia, propia de planificar, a pasar por etapas de dificultad, a provocar la meta cognición, a irritarle las neuronas al aprendiz provocando que la luz del conocimiento y entendimiento se prenda. Repito, si se desea un buen aprovechamiento hay que llevar al que enseña a dominar elementos de contenido y metodología, incluyendo la planificación y aplicación de los estándares, expectativas y mapas curriculares, cada uno de esos elementos son parte de los principios del Plan de Flexibilidad a los que se hizo referencia al inicio de este trabajo. La clave del éxito académico está determinado por el dominio, entre otras cosas, de lo planteado. Sin embargo, el maestro necesita tiempo y espacio para asimilar esos cambios, requiere y necesita la ayuda necesaria, que se le motive para que haga su parte, libre de ansiedad, dando lo mejor de si para que el éxito y el aumento en aprovechamiento académico se logre. Al fin de cuentas todos ganan. El sistema gana y cada componente, pieza clave del sistema, gana. Es importante indicar que lo que se pretende, por requerimiento del Plan de Flexibilidad, es el fortalecimiento de la instrucción basada en estándares mediante el uso de los materiales curriculares alineados.

Lo presentado previamente va acorde con el establecimiento de nuevos metas académicas (AMOs) para los grados del 3 al 11, por asignatura y subgrupos, lo que implica que cada maestro viene obligado a planificar para atender en forma diferenciada las necesidades de los estudiantes identificados en cada subgrupo. El maestro y la escuela tiene que estar vigilante al comportamiento académico de cada subgrupo, el propósito es planificar e implantar estrategias y actividades dirigidas a brindar el tratamiento necesario para lograr que estos cierren las brechas académicas y logren superar los AMOs. El logro de los AMOs requiere dar atención al comportamiento académico de los subgrupos, además exige el desarrollo de un contenido curricular basado y alineado a los estándares, expectativas y uso adecuado de los mapas curriculares.

Cada componente del sistema educativo debe aspirar a que su escuela sea una de calidad, ese es el norte desarrollar los mecanismos para que la escuela sea ideal. La escuela tiene que estar en actitud continúa de aprendizaje para facilitar la apertura y la innovación (Quintero, 2005). Por otro lado, Claudio (2005), establece que la escuela exitosa, en otras palabras la escuela ideal, debe ser dirigida por los varios valores centrales y ejemplarizantes, entre los que se destacan;  excelencia, innovación y mejoramiento continúo, trabajo en equipo colaborativo, respeto, integridad y alegría. Ese aumento en aprovechamiento académico debe ser uno de los atributos que caracterizan a esa escuela ideal, y que se encuentra presente en lo que demanda el Plan de Flexibilidad, es el aprovechamiento académico, producto de maestros efectivos, estudiantes y padres comprometidos y un liderazgo firme. La escuela ideal tiene que aceptar el reto de transformarse en comunidad de aprendizaje, en la que el aprovechamiento académico sea parte de sus objetivos y fin, tiene que estar presente en su visión y misión. Claro, existen diversos escenarios educativos con los problemas sociales y la responsabilidad que sobre las escuelas recae y que requieren ser trabajados. Conlleva entonces trabajar con el elemento de convertir la escuela en una comunidad de aprendizaje. Como muy bien señala Rodríguez (2005) las comunidades de aprendizaje están transformándose en comunidades de liderazgo, hay que integrar ambos enfoques estratégicos para poder trabajar a nivel de éstas. Todos somos parte de este proceso transformador, todos tenemos que asumir roles dirigidos  hacia esa transformación.

Referencias:

Claudio, C. (2005). Cualidades del director líder de la escuela exitosa puertorriqueña.  El Sol, 49  (3), 27-30.

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2013). Carta Circular: 04-2013-2014,

Política Pública para la Organización y Funcionamiento de las Escuelas bajo el

Programa School Improvement Grant (SIG).

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2013). Carta Circular: 15-2013-2014, Política Pública sobre la integración activa de madres, padres o encargados en los procesos educativos en las escuelas del Departamento de Educación.

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2014). Plan Comprensivo Escolar Autentico. Documento de Trabajo

Departamento de Educación de Puerto Rico. (2013). Plan de Flexibilidad, Documento

Quintero, A. (2006, febrero 4). Construyendo juntos la escuela que soñamos. El Nuevo Día, pp. 94.

Rodríguez Matos, J.M. (2005). De comunidades de aprendizaje a comunidades de liderazgo: una ruptura necesaria para la escuela puertorriqueña. El Sol, 49  (3), 4-8.

Varela Pérez, M. (2014). Retos Escolares ante el Plan de Flexibilidad Documento de trabajo.

Varela Pérez, M. (2014). Aspectos Básicos del Plan de Flexibilidad. Documento de Trabajo.

Varela Pérez, M. (2013). Plan de Flexibilidad. Documento de Trabajo, PPT

http://www.ed.gov/esea/flexibility/documents/esea

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